Esperando a Superman
- Fauno

- hace 4 horas
- 4 Min. de lectura

Derivado de los recientes acontecimientos, me he puesto a pensar bastante sobre muchas cosas, pero dos en particular: la carta de WT que se exhibió aquí mismo en donde se le da un ultimatum y enlistan las faltas que ha cometido la FMTKD en contra de los estatutos de la mundial y la reciente carta de CONADE donde, entre otras cosas, comunican que ya no hay federación de taekwondo reconocida en México.
Aunado a estos dos acontecimientos, me pongo a pensar también en los eventos que la misma federación ha convocado en los últimos días: desde los COCETS en distintas partes del país, hasta el nacional de adultos y próximamente el nacional de juveniles. Estos ojetes ya salieron a decir publica, pero indirectamente (porque son más cobardes que rateros) que los tiene sin cuidado el desconocimiento de CONADE y mi lectura al respecto es que puede ser, o más bien, obedece a dos motivos principales más allá del cinismo: el primero es que WT anda volteando a otro lado como si nada pasara y es que ellos mismos lo han dicho, “la paz es más importante que el triunfo”, o sea, no es que no les interese (aunque yo sí creo que de manera sustancial les importa dos hectáreas de la que pobló América), pero tampoco es que se vayan a desgarrar las vestiduras y menos por un país que ya ni siquiera es relevante en la escena mundial, eso es por un lado y lo segundo es que justo los eventos que mencioné ahorita, lejos de verse mermados, estaban llenos.
Es una ironía porque la gente no deja de quejarse, a mí me siguen llegando correos anónimos reportando irregularidades, contándome los últimos chismes, me filtran audios, videos y de todo (lo cual agradezco)… Pero la gente no deja de pagar, no deja de participar y no deja de reivindicarlos en cada evento que promueven y es entonces donde mi entendimiento empieza a colapsar y no proceso muy bien ¿por qué no alzan la voz?
Ojo aquí porque la parte de la reivindicación que la comunidad le da a la FMTKD la entiendo perfectamente, y además las razones son de lo más variado y pueden ir desde el miedo a no meterse en problemas, el cliché que me molesta tanto de cuidar a los atletas, la lealtad mal entendida y hay otros que incluso puede que estén de acuerdo en cómo se llevan las cosas, son los más idiotas, pero también los más hijos de puta porque normalmente están de ese lado porque tienen intereses personales, monetarios o profesionales, muy poco amor propio y todavía menos escrúpulos…
Ahora, haciendo un balance de todo esto, creo que es más la gente que está inconforme con cómo se están llevando las cosas, pero es la misma gente que decide agachar la cabeza de manera voluntaria y que se sigue quejando en la oscuridad esperando que venga alguien y los salve de la tiranía opresora… Esto es lo que me vuela la cabeza.
Hay una obsesión en Latinoamérica, pero en México en particular, por los caudillos: ese hombre fuerte, sabio, valiente, que ahora sí nos va sacar de la miseria, que trae el toque celestial, que nos guiará por el camino del honor, de la paz y la justicia… Y que, spoiler alert, no existe.
La comunidad del taekwondo ha estado pasmada los últimos años con el dolor de no querer denunciar, de aguantarse máximamente y la esperanza de que algo o alguien venga y arregle todo… Y no va pasar, incluso si llegara alguien.
Estamos esperando que baje WT del cielo, que la CONADE saque la espada, que el COVED le de dos patadas a Billy y todo se acomode o que María chasqueé los dedos, desaparezca a los malvados y de paso convierta el agua en vino… Y no, es el peor enfoque que se puede tener al respecto de una crisis como esta.
La realidad es que para que uno de los entes mencionados actúe, debe haber algún interés muy fuerte que se mueva de por medio, entonces sí: a Costa Rica la desconocen directamente y en dos segundos, a Rusia y Bielorrusia les regresan su banderas cuando el conflicto contra Ucrania sigue vigente, ¿y México? Bueno, “la paz es más importante que el triunfo”.
¿Qué pasaría si existiera un movimiento nacional de inconformes? Nunca se ha hecho, pero puedo estar seguro que aceleraría el proceso, todos los procesos. Les recuerdo que todo esto empezó por la queja de una referee del estado de México (que ya ni siquiera ejerce) que denunció una asamblea ilegal, la de Mazatlán del 2024, de ahí todo ha venido en picada durísimo, por una denuncia, por una sola denuncia, reflexionen eso por un momento, ¿que pasaría si en vez de una sola denuncia fueran dos, tres, mil?
Y tengo ejemplos puntuales de gente que no se ha dejado, que ha encontrado la manera y que ha demostrado de que esa narrativa de que la federación es el camino, la verdad y la vida no es cierta: Juan Pedro Flores es el único mexicano actualmente en comités WT, trabajaba para federación, lo dejaron ir; Jorge Ochoa levantó la voz por su hija que no pudo competir en Bulgaria y no se atrevieron a tocarle un pelo ni a él, ni a su hija; hubo gente que tramitó el GAL en otros países para poder salir a competir; hay cientos de profesores a lo largo y ancho de la república cobijados por el Kukkiwon para hacer valer sus grados…
¿El camino es fácil? No. ¿Llegaremos todos? Tampoco. ¿Estaremos a salvo? Lo más seguro es que no, pero es actuar o seguir esperando. Y de nuevo: una sola denuncia formal y bien hecha los tiene contra las cuerdas, para eso no ocupamos que Superman venga a salvarnos y es un buen antecedente, porque no va venir.













Comentarios