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  • Foto del escritorFauno

Los dueños del taekwondo



Quien conozca la historia del taekwondo mexicano y sepa cómo fue la transición entre la escuela hegemónica y todo lo que se tuvo que hacer para poder fundar una federación y acercar la democracia al deporte de los puños y las patadas en nuestro país, probablemente no le encuentre sentido a la forma en la que aquella federación primigenia se está comportando hoy en día.


Ciertamente el péndulo dio un golpe y es imposible que no resuene en la cabeza aquella famosa frase de tiras cómicas que dice que o mueres siendo héroe, o vives lo suficiente para verte a ti mismo convertido en el villano. Y es que si recordáramos las viejas prácticas de Moo Duk Kwan (por supuesto que iba a decir el nombre, para nadie es un secreto) se parecen mucho a las que la actual administración aplica, sólo que en súper grande porque Moo Duk Kwan jamás fue, ni en sus más salvajes fantasías, del tamaño de lo que es hoy Federación Mexicana.


Algunas de estas prácticas que menciono incluían chuladas como que no entraban a torneos que no fueran de ellos, no iban a eventos que no fueran de ellos, incluso no aceptaban dual-meets que no fueran entre ellos, no utilizaban equipo de protección que no fuera el de la marca de la escuela y además sancionaban e incluso expulsaban a todo aquel que osara juntarse con alguien que no fuera de la organización (ya empiezan a sonar las campanitas), cualquier parecido con la realidad no es tanta coincidencia como algunos creen, es que algunas taras mentales, junto con el conocimiento milenario y la sabiduría de los grandes maestros también se van pasando de generación en generación.


Todavía hasta hace unos años algunas escuelas de Moo Duk Kwan seguían sin juntarse con la chusma, es decir, traían esa tradición arraigada de “somos nosotros y nadie más”, en su defensa debo decir que el hecho de haber sido desplazados por un ente oficial ajeno a la institución después de haber sido fundadores como que no debió de haberles causado gracia y el berrinche les duró bastantes años. Berrinche que a la larga fue un error porque no puedes mantener a la gente aislada del mundo, para empezar con la inclusión del taekwondo en Juegos Olímpicos el interés de practicar nomás por la sabiduría y la experiencia milenaria se fue agotando, la gente quiere competir, así que como era de esperarse Moo Duk Kwan fue perdiendo fuerza, pero no sólo eso, sino que mutó en Moo Duk Kwan verde, azul, Moo Duk Kwan guardianes del cosmos y no sé qué otras ramas, cada una distinta a la otra: una es una escuela federada normal y la otra sigue con el berrinche disfrazado de tradición de no juntarse con nadie, aunque realmente no sé cuál es cuál.


Todas estas prácticas fueron justo las que alentaron a crear una federación nacional ajena a toda institución para salvaguardar el carácter de imparcial… Y no van a creer lo que sucedió después.


Varios de los profesores fundadores de aquella federación primigenia ya no viven, probablemente se están revolcando en su tumba al ver en lo que se convirtió todo aquello por lo que lucharon, algunos otros todavía andan por aquí, es fácil identificarlos porque cuando van a un evento empiezan a levitar en las gradas y sería injusto pedirles a ellos que vuelvan a hacer lo que ya alguna vez hicieron.


Muchas de las quejas que veo cuando hay algún afectado por alguna resolución federativa es que federación mexicana no es la dueña del taekwondo, pero como si lo fueran: si perteneces a ella sólo puedes participar en eventos avalados por ella, sólo puedes utilizar equipo de protección avalado por ella, no puedes juntarte con nadie que no esté adscrito a la misma y si alguien osa desobedecer o inscribirse a un evento sin aval entonces las consecuencias pueden llegar a ser desastrosas para quien se atreva. O sea, somos básicamente el Moo Duk Kwan del siglo pasado, pero con ratas al frente en lugar de maestros milenarios, pero ratas inútiles porque a las tortugas ninja también las dirigía una rata y no lo hacía nada mal.


Es cierto que federación mexicana no son los dueños del taekwondo, pero sí lo tienen secuestrado de alguna forma y el problema es que todo el mundo parece estar sufriendo el síndrome de Estocolmo; algunos otros ven, pero dejan pasar; otros callan por miedo y los peores son los que callan por interés personal… Sí, son los peores, pero no muy diferentes al resto.


Hay algunos otros que se han ido en desbandada a la federación de enfrente, aunque las facultades de la misma difieran ampliamente de la original. La necesidad de pertenencia as demasiado fuerte dentro de los taekwondoínes mexicanos.


La verdad es que entre más pasa el tiempo, más me voy convenciendo de que el taekwondo mexicano, con toda su tradición, legado y orgullo está conformado hoy en día por nada mas que un conjunto de cobardes y agachones que se merecen absolutamente todo lo que está pasando ahorita, porque si no fuera así, por lo menos alzarían la voz y esto incluye también, especialmente diría yo, a quienes ocupan puestos federativos.


No estoy diciendo que tomen antorchas, se amarren una piedra en la espalda y se arrastren hasta las puertas de la federación para incendiarla, porque es un órgano necesario, pero dejar que una partida de imbéciles te diga a qué eventos puedes o no ir, que te digan con quién juntarte, que te digan qué pinche uniforme usar, perdón, pero entonces el taekwondo sí tiene dueño… Y no son ustedes.







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